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33. comPÁRATE

 

Tranquilo amigo,

tranquila amiga,

no a todo el mundo le va tan bien,

no todo el mundo triunfa tanto,

no somos los más tontos del rebaño.

 

Vivimos en un momento en el que todo o casi todo lo que nos llega, lo que nos influye e inspira son muestras de gente que lo peta, que triunfa que se ha empadronado en el éxito rotundo.

 

¿Pero te has puesto a rascar un poco?

 

Si conoces alguna persona de éxito que esté cercana a ti, alguien de quien conozcas realmente sus pasos, sus inicios, sus luchas, sus esfuerzos, la limpieza con la que actúa, y las pérdidas que ha tenido por el camino... fíate de ese.

Porque a menudo cuando rascas un poco en casos que ligeramente conoces, o en lo que te salta por las redes... no es todo tan verdad.

 

Si estás siendo honesto contigo mismo

y con los que te quieren,

ya eres más valioso

que muchos de esos a los que idolatras.

 

Hace poco un buen amigo, me ponía un ejemplo/parábola, que venía a explicar que cuando hay mucho alboroto dentro de ti, o a tu alrededor es imposible ver la esencia.

 

El ejemplo en concreto era este:

 

Cuando entras con potencia a un lago, y quieres ver el fondo,

las piedras, la arena, algún pececillo,

es imposible porque el movimiento que has generado en el agua

hace que no se pueda ver el fondo,

o te calmas un rato y estás paciente para que el agua se pare del todo,

o nunca puedes ver el fondo con claridad.

 

Este ejemplo que así escrito parece muy místico y ñoño, debemos de tenerlo bien presente cada vez que abrimos las redes sociales, cada vez que estamos en conversaciones, ponemos la televisión, o cada vez que la gente nos da su opinión,

 

porque te puedes confundir,

 

ya que ahora mismo los patrones con los que trabajamos, son los de: todo el mundo triunfa.

 

Tranquilo amigo,

tranquila amiga,

no a todo el mundo le va tan bien,

no todo el mundo triunfa tanto,

 

no somos los más tontos del rebaño.

 

Alucinarías si supieses la cantidad de proyectos y personas que basan su historia en la mentira, ese con el que te comparas porque tiene la mayor empresa del mundo, quizás solo te haya contado una parte de esa historia, no te dijo que su padre tenía lingotes de oro guardados que le ha donado, ese influencer que cuenta por cientos de miles sus seguidores, es probable que haya comprado gran parte de ellos y que las reproducciones de sus vídeos sean más falsas que un billete de 7 euros, ese que te da consejos como si no hubiera dudado nunca y te vende una familia/pareja idílica... igual tiene una vida de mierda cuando llega a su casa, y nunca lo sabrás, porque eso no te lo comparte.

 

Cambiemos los referentes, fijémonos en aquellos que tenemos al lado, de los que conocemos todas las caras y que dan ejemplo con sus actos y en silencio.

 

Midamos el éxito por:

LO TRANQUILO QUE DUERMO POR LAS NOCHES

 

Cambiemos los referentes, fijémonos en aquellos que tenemos al lado, de los que conocemos todas las caras y que dan ejemplo con sus actos y en silencio.

Y vamos a PARARNOS, a la hora de COMPARARNOS, porque nos hacemos daño con gente que no nos da toda la información, es jugar al póker con gente que tiene más ases en la manga que cartas en la mesa, y así...

 

NOS VAN A GANAR LA PARTIDA

SEGURO!!!